
Fuerte impacto en el bolsillo: la canasta de servicios públicos en el AMBA subió un 17,5% en mayo
Un hogar promedio sin subsidios necesita $249.834 mensuales para cubrir luz, gas, agua y transporte, lo que representa el 14,1% del salario promedio registrado.
El costo de vida sigue sumando presión sobre los ingresos familiares. Durante el mes de mayo de 2026, un hogar promedio en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) —zona de la que forma parte Exaltación de la Cruz— necesitó $249.834 para cubrir las tarifas de electricidad, gas natural, agua potable y transporte público. Esta cifra representa un incremento del 17,5% en comparación con abril, y corresponde a un grupo familiar que no cuenta con subsidios estatales.
Los datos se desprenden del último Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Observatorio de tarifas y subsidios IIEP (UBA-CONICET). Según explicaron los especialistas, este fuerte salto mensual se debió a la actualización de los cuadros tarifarios y al lógico incremento estacional en la demanda de energía por la proximidad del invierno.
El gas, el rubro que más subió
El servicio que más golpeó el presupuesto de los hogares fue el gas natural, registrando un aumento del 53,3% respecto al mes anterior. Esto se dio por la combinación de la suba de los cargos fijos y variables con el hecho de que el consumo de los usuarios suele duplicarse en esta época invernal. Para un hogar del segmento N1 (altos ingresos o sin subsidio), la factura promedio alcanzó los $49.972.
Por su parte, el gasto en energía eléctrica para un hogar sin asistencia estatal subió un 37,8% mensual, ubicándose en $52.811, debido a ajustes del 4,1% en el cargo fijo y del 8,7% en el variable.
Transporte y Agua
Aunque en mayo se mantuvo relativamente estable con una suba de apenas el 3%, el transporte público sigue siendo el componente de mayor peso económico dentro de la canasta total, demandando $110.438 por mes. En tanto, el servicio de agua potable promedió los $36.612, un 5,9% más que en abril.
El informe de la UBA-CONICET expone una disparidad histórica preocupante: desde diciembre de 2023 hasta mayo de 2026, la canasta de servicios públicos en la región se incrementó un 800%, mientras que la inflación general de precios avanzó un 231%. Actualmente, las tarifas que pagan los usuarios cubren el 58% del costo real de los servicios, mientras que el Estado nacional financia el 41% restante mediante subsidios.