
Tragedia en el sector industrial: se quitó la vida un trabajador despedido de la fábrica ILVA
Javier López, quien integraba el grupo de 300 obreros cesanteados tras el cierre de la planta en Pilar, tomó la trágica determinación. Sus compañeros denuncian el calvario que viven ante la falta de pago de sus indemnizaciones.
El dolor y la bronca inundan a la comunidad de trabajadores que, desde hace ocho meses, esperan respuestas concretas por parte de la firma ILVA. En las últimas horas, se confirmó el fallecimiento de Javier López, conocido por sus allegados como “La Oveja”, quien fuera operario del área de control de procesos hasta el cierre de la planta a fines de agosto pasado.
El hecho ocurrió este miércoles, cuando el trabajador, tras despedirse de su familia con la excusa de salir a caminar, decidió quitarse la vida arrojándose al paso de un tren. La noticia fue comunicada por sus ex compañeros a través de las redes sociales, donde expresaron su profunda consternación: “No pudo soportar más lo que estamos padeciendo”, señalaron.
Un reclamo desesperado Gabriela Vallejos, una de las voces representantes de los trabajadores, manifestó que la muerte de López refleja la extrema angustia e incertidumbre que atraviesan cientos de familias ante la falta de cobro de sus sueldos e indemnizaciones.
Ante esta situación, el colectivo de trabajadores realizó un pedido urgente al juez Hernán Papa, a cargo de la convocatoria de acreedores de ILVA, para que se agilicen los procesos y se asegure el pago de los haberes correspondientes. “Necesitamos respuestas concretas y una pronta resolución, para no tener que lamentar otra pérdida más”, reclamaron con dureza, apuntando contra la impunidad de los responsables de la firma.
Los restos de Javier López serán velados este viernes en el municipio de José C. Paz.